Entrar en sueño...
El destino de los soñadores
por Gustavo Flores Bonifaz
La masonería como toda organización humana tiene en su interior, corrientes y
particularidades dentro de sus miembros. Si bien es conocida, reconocida y
proclamada la unidad de la masonería universal y sus principios, esto queda solo
en retorica ya que en la práctica un masón no puede libremente transitar entre
los distinto valles, orientes y ni siquiera logias del mundo, si acaso no esta
dentro de una lista de reconocimiento o regularidad.
La masonería se ha convertido en un lucrativo negocio en países en los que la
talla de su gente no permite practicar a cabalidad lo que masonería significa,
ahí tenemos que Grandes Logias han incluso patentado el termino masón y
masonería siendo por ley los únicos que pueden conferir esta condición a sus
miembro, esto para un iniciado en la luz es imposible de aceptar ya que la
condición de masón no se la da ninguna institución se la logra a partir del
trabajo interior en el desbaste de la piedra bruta, o nos olvidamos de aquella
pregunta conocida por todos pero entendida por muy pocos, “Sois M:.????.... Mis
HH:. me reconocen como tal”
Hoy en día en casi todos los orientes del mundo se pueden encontrar dos, tres o
hasta más grandes logias que reclaman para si el derecho de cobijar en sus seno
a todos los masones de su jurisdicción, pero ninguna hace esfuerzos reales por
acercarse a las otras y a partir de principios masónicos como la tolerancia y el
renunciamiento lograr el caro anhelo de todos los Buenos masones esparcidos por
el mundo, lograr una masonería única cuyo templo se extienda de oriente a
occidente de norte a sur y desde el centro de la tierra hasta la bóveda celeste.
Una masonería en la que las cuotas de mantención del templo sean mínimas y
destinadas a eso, mantener el templo, una masonería en la que el tronco de la
viuda sea generoso y abundante y sea usado para lo que fue concebido Tsedaka
“Caridad” el auxilio de los necesitados, primero los HH:.MM:. y si ningún H:.M:.
lo requiere que llegue a los profanos que sin duda hay mucho por hacer con
ellos, hospitales, orfelinatos, escuelas, y un largo etc.
Una masonería en la que los intereses profanos de los miembros sean resueltos al
margen de nuestros templos y que la única motivación que nos una sea el
perfeccionamiento del individuo a través del trabajo. Que el pronto socorro a
los HH:. no se confunda con prebendas y favores políticos, que la política como
la religión estén fuera de nuestros templos.
Que se acabe ese eufemismo de querer volver a la masonería operativa,
entendiendo que esto significa tener protagonismo como orden en los destinos de
la sociedad, la masonería nunca mas será operativa (constructores) y se la debe
mantener especulativa (pensante), no puede como institución siquiera plantearse
la posibilidad de influir en los destinos de la sociedad profana por que ese no
es su rol, para eso están los partidos políticos y las instituciones civiles, el
objetivo de la masoneria es proporcionar a través de simbolos, herramientas que
permitan a sus miembros crecer y perfeccionarse como individuos, para que a
través de ellos se pueda operar un progreso en la sociedad.
Es triste ver que muchos que comparten mi visión de lo que debería ser la
masonería hoy están en los dulces brazos de Morfeo, en sueños, y aquellos que
aún somos militantes masones cada vez nos pesan mas las pestañas.
Y que la Masonería siga no siendo nada a los ojos del iluso es la mejor prueba de su valor.



