El Maestro Secreto y sus Misterios
Cuarto Grado
Dr. Jorge Adoum
Capítulo I
Simbología del Cuarto Grado
de Maestro Secreto
1. Al Cuarto Grado de Maestro Secreto se lo considera
y designa con el número 3 ½. Muchos autores quieren explicar este
símbolo, y cada uno lo interpreta a su manera. Todos se aproximan
con mucha facilidad al Centro con sus interpretaciones, pero ninguno
tocó el “blanco”. 3 ½ significa la mitad del período de Iniciación
porque, según las leyes Iniciática, todos deben practicar en sí
mismos las siete Iniciaciones para llegar a Superhombre o Mago.
San Juan, en su Apocalipsis, repitió varias veces esta alegoría
con distintas expresiones, como por ejemplo, “CUARENTA Y DOS MESES”,
“TRES AÑOS Y MEDIO”, y muchas otras.
Esto significa que el Iniciado
necesita, en su mundo interno, siete años, edad del Maestro Masón,
para llegar a comprender la Verdad; esto significa el número 3 ½
del Grado de Maestro Secreto. (Leer la obra Rasgando Velos o La
Debelación del Apocalipsis, del mismo autor).
2. Sin embargo,
a pesar de sus siete años de estudio, el Maestro Masón continúa
“PERDIDO”. Por consiguiente, durante los SIETE AÑOS (tal como las
palabras y el número lo significan) puede ascender al magisterio
simbólico, pero aún no llegó al CENTRO DE LA UNIÓN CON EL SER RECÓNDITO
que es el PRINCIPIO y el FIN, el ALFA y la OMEGA. LA ACACIA O EL
SENTIR DE LA INMORTALIDAD se encuentra en el Centro, en el propio
cuerpo-TEMPLO del hombre, en la TUMBA DE HIRAM.
La edad de Aprendiz
es de tres anos; la del Compañero, de cinco; la del Maestro, de
siete; y ahora, la del Maestro Secreto, de DIEZ. Esto nos demuestra
que el Iniciado debe dedicar toda su vida a la Obra, y que los años
no cuentan en su trabajo ni en su búsqueda. Pues bien, ¿Qué busca
el Maestro Perdido para llegar a Maestro Secreto?.
Está buscando
a HIRAM, AL SOL ESPIRITUAL, AL YO SOY, que “murió” y desapareció
en las tinieblas de la muerte, de la materia y del cuerpo denso,
debido a la conspiración de la ignorancia, la ambición y el egoísmo.
3. EL CUERPO ES EL SEPULCRO DE HIRAM. El Maestro Perdido debe
entrar en el sepulcro del MAESTRO DESAPARECIDO, esto es, todo Iniciado
tiene que entrar en su mundo interno para buscar la LUZ INEFABLE
que se encuentra en la Cámara del Medio, o Centro de su Ser. Esta
Luz es la única que puede orientarlo en busca de la Verdad.
El sepulcro de Hiram, del YO SOY, está dentro del cuerpo. Después
de siete años de perfeccionarse en dominar todos los deseos inferiores,
debe buscar al YO SOY en el CENTRO. El Maestro Perdido es como el
Neófito; ambos tienen cámaras internas en las que deben buscar y
encontrar la Luz Interna.
El Maestro, en la Cámara del Medio,
encuentra los emblemas de la muerte, pero debido a su perfeccionamiento
sabe que la muerte le conduce de ahí en adelante hacia la resurrección
y la vida porque encontró la Urna de Oro que contiene las cenizas
y el corazón embalsamado de Hiram.
El corazón noble y lleno
de amor nunca deja de existir. En esta URNA DE ORO, en la que yace
como en un sepulcro, la Realidad “YO SOY”, desconocida por el profano,
permanece como en un sepulcro, en las tinieblas de la ignorancia,
que es como el reino de la muerte y las sombras; la Realidad ha
de manifestarse con toda su potencia cuando la muerte consciente
rasgue el velo de su ignorancia con la Verdadera Luz de la Sabiduría,
y entonces, solamente entonces, el Maestro Perdido se convertirá
en Maestro Secreto y Perfecto.
4. El corazón es el objetivo
de la búsqueda del Maestro Secreto en la Tumba de Hiram, que el
cuerpo físico representa. Sin embargo, DEBE ENTRAR EN EL CORAZÓN
POR MEDIO DEL PENSAMIENTO Y SUS MODALIDADES, COMO LA MEDITACIÓN,
LA CONCENTRACIÓN, LA IMAGINACIÓN, etcétera.
El ser humano se
imagina como piensa; piensa como siente; y siente como desea. La
imaginación es el pensamiento sustentado, que fortalece la voluntad
que puede dominar sin dificultad a la naturaleza física y así, en
corto tiempo, el hombre alcanza el conocimiento de la Verdad. Quien
consigue dominar la mente por medio de la imaginación, adquiere
un poder con el cual es capaz de dominar todas las fuerzas del Universo,
y podrá dominar los fenómenos de la Naturaleza.
La Mente Divina
es la soberana del Cosmos, y cuando el hombre entra en contacto
con esa MENTE por medio de la imaginación, sus poderes son divinos.
Quien se abstrae del mundo externo y dirige su concentración hacia
el mundo de su interior, reconoce la única Verdad del Universo.
El conocimiento de que el SER RECÓNDITO penetra todo y emancipa
al hombre de la oscuridad de la ignorancia. Todo lo que existe es
la imagen proyectada de la mente del hombre PORQUE CUANDO EL ABSOLUTO
QUIERE CREAR, SE VALE DE LA IMAGINACIÓN HUMANA, Y ESTA ES LA CAUSA
DE LA DIVERSIDAD EN LA UNIDAD. El pensamiento es el primer elemento
del Ser Recóndito en su potencia creadora; es el Padre Creador del
Cielo y la Tierra.
Todo pensamiento que llega a ser una idea
fija y definida en la mente del hombre, se convierte en fuerza activa
y se objetiva o realiza en el mundo físico. El pensamiento es la
causa de todo lo creado en el mundo mental, el cual provee el material
necesario para la realización en el mundo físico.
La idea en
el mundo mental se plasma hasta en las ficciones del hombre, porque
“TAL COMO EL HOMBRE PIENSA EN SU CORAZÓN, ASÍ ES EL”, dijo el Sabio.
Los ciclos cósmicos dependen de leyes superiores, las cuales
no pueden ser infringidas sin consecuencias inevitables. Por tal
motivo, la MASONERÍA divide sus enseñanzas y estudios en grados
que paulatinamente concretan sus resultados en el nombre.
