EL Kybalion
Por Los Tres Iniciados
EL Kybalión
- Capítulo I
- Capítulo ll
- Capítulo lll
- Capítulo lV
- Capítulo V
- Capítulo Vl
- Capítulo Vll
- Capítulo Vlll
- Capítulo lX
- Capítulo X
- Capítulo Xl
- Capítulo Xll
- Capítulo Xlll
- Capítulo XlV
- Capítulo XV
EL Kybalión
Capitulo XIII - Genero
"El género está en todo, todo tiene su principio
masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos".
EL Kybalión.
EL Séptimo Gran Principio Hermético - el Principio de
Género - encierra la verdad de que el género se manifiesta en todas las
cosas, de que los principios masculinos y femeninos están siempre
presentes en plena actividad en todos los fenómenos y en cada uno de los
planos de la vida. En este punto es bueno llamar la atención sobre el
hecho de que el Género, en su sentido hermético, y el sexo, en la
acepción ordinariamente aceptada del término, no son lo mismos. La
palabra "género" deriva de la raíz latina que significa "concebir,
procrear, generar, crear, producir". Un momento de consideración sobre
el asunto demostrará que esa palabra tiene un significado mucho más
amplio y general que el término "sexo", pues este se refiere a las
distinciones físicas entre los seres machos y hembras. El sexo no es más
que una mera manifestación del Género en cierto plano del Gran Plano
Físico: el de la vida orgánica. Es necesario que esta distinción se
imprima en la mente, porque ciertos escritores que han adquirido algunas
nociones de filosofía hermética han tratado de identificar este séptimo
principio con estúpidas y a veces reprensibles teorías y enseñanzas
concernientes al sexo.
El oficio del género es solamente el de crear, producir, generar, etc.,
y sus manifestaciones son visibles en todos los planos fenomenales. Es
un tanto difícil aportar pruebas de esto siguiendo las líneas
científicas, porque la ciencia no ha reconocido todavía a este principio
como de aplicación universal. Pero, así y todo, van produciéndose
algunas pruebas provenientes de fuentes científicas. En primer lugar,
encontramos una manifestación distinta del Principio del Género entre
los corpúsculos, iones o electrones, que constituyen las bases de la
materia como la ciencia lo reconoce actualmente, y que, al constituir
determinadas combinaciones, forman el átomo, que anteriormente se
consideraba como el punto final e indivisible. La última palabra de la
ciencia es que el átomo está compuesto por una multitud de corpúsculos,
electrones o iones (diversos nombres de la misma cosa), que giran unos
en torno de otros y vibran con un elevado grado de intensidad. Pero se
postula además que la formación del átomo se debe realmente a que los
corpúsculos negativos se pongan a girar en torno de uno positivo. Los
corpúsculos positivos parecen ejercer cierta influencia sobre los
negativos, impulsando a estos a constituir ciertas combinaciones que dan
como resultado la "creación" o "generación" de un átomo. Y esto está
perfectamente de acuerdo con
las más antiguas enseñanzas herméticas, que han identificado siempre al
principio masculino del género con lo "positivo" y al femenino con lo
"negativo", como en la electricidad, por ejemplo. Puédase agregar ahora
que la mente pública se ha formulado una impresión completamente errónea
sobre las cualidades del llamado "polo negativo" de la materia
electrizada o magnetizada. Los términos positivos y negativos han sido
pésimamente aplicados a este fenómeno. La palabra "positivo" significa
algo real y fuerte en comparación con la irrealidad o debilidad del
negativo. Pero nada está más lejos de los hechos reales de los fenómenos
eléctricos. El polo negativo de la batería es realmente el polo en y por
el cual se manifiesta la generación o producción de formas y energías
nuevas. Nada hay de "negativo" en él. Los hombres de ciencia de mayor
autoridad están actualmente empleando la palabra "cátodo" en vez de
"negativo", derivando cátodo de una raíz griega que significa
"desciende, el recorrido o camino de la generación", etc. Del cátodo
emerge el torbellino de electrones o corpúsculos; del mismo polo surgen
esos maravillosos "rayos" que han revolucionado las concepciones
científicas durante la pasada década. El polo catódico es la madre de
todos los extraños fenómenos que han convertido en inútiles a los
antiguos libros de texto y que han hecho que teorías mucho tiempo
aceptadas hayan sido relegadas al montón de los desechos de las
especulaciones científicas. El cátodo, o polo negativo, es el principio
madre de los Fenómenos Eléctricos y de las más sutiles formas de materia
que la ciencia conoce actualmente. De manera, pues, que existen
poderosas razones que impulsan a rechazar el término "negativo",
insistiendo en sustituirlo por la palabra "femenino" en vez del término
antiguo. Los hechos nos conducen a esto, sin tener en cuenta para nada
la doctrina hermética, y, por consiguiente, emplearemos la palabra
"femenino" en vez de "negativo" al hablar de dicho polo de actividad.
Las últimas enseñanzas científicas dicen que los corpúsculos o
electrones creadores son femeninos. (La ciencia dice que "están
compuestos por electricidad negativa" y nosotros que están compuestos
por energía femenina). Un corpúsculo femenino se destaca, o mejor dicho,
deja a un corpúsculo masculino y comienza una nueva carrera. Activamente
busca una unión con un corpúsculo masculino, animado por el impulso
natural a crear nuevas formas de materia o energía. Cierto autor va aun
más lejos y dice que "enseguida busca, por su propia voluntad, una
unión"... este desprendimiento y unificamiento forman la base de la
mayor parte de las actividades en el mundo químico. Cuando un corpúsculo
femenino se une a otro masculino, empieza determinado proceso. Las
partículas femeninas vibran más intensamente bajo la influencia de la
energía masculina y giran rápidamente en torno de esta última. El
resultado es el nacimiento de un nuevo átomo. Este nuevo átomo está
compuesto realmente por una unión de electrones masculinos y femeninos,
pero cuando la unión se efectúa el átomo es una cosa separada, que posee
ciertas propiedades, pero que ya no manifiesta más la propiedad de
electricidad en libertad. El proceso del desprendimiento o separación de
los electrones femeninos se llama "ionización.
Estos electrones o corpúsculos son los obreros más activos en el campo
de la Naturaleza. De sus uniones o combinaciones surgen las diversas
manifestaciones de la luz, del calor, de la electricidad, del
magnetismo, de la atracción, de la repulsión, de las afinidades químicas
y sus contrarios, así como otros fenómenos de índole similar. Y todo
surge de la operación del principio de género en el plano de la energía.
El papel del principio masculino parece ser el de dirigir a cierta
energía inherente hacia el principio femenino, poniendo así en actividad
el proceso creador. Pero el principio femenino es el único que ejecuta
siempre el trabajo activo creador en todos los planos absolutamente.
Pero, sin embargo, cada principio es incapaz de energía operadora sin la
ayuda del otro. En algunas de las formas de la vida los dos principios
se combinan en un solo organismo. Por esta razón, todo en el mundo
orgánico manifiesta ambos géneros: siempre está el principio masculino
presente en la forma femenina. Las enseñanzas herméticas comprenden en
gran parte la operación de los dos principios del género en la
producción y manifestación de las diversas formas de energía, etc., pero
no es necesario entrar en detalles sobre el mismo en este asunto, pues
no es posible endosarlas momentáneamente con pruebas científicas que aun
no existen, debido a que la ciencia no ha progresado todavía
suficientemente. Pero el ejemplo expuesto sobre los fenómenos de los
electrones o corpúsculos demuestra que la ciencia está en el verdadero
camino y también da una idea general sobre los principios subyacentes.
Algunos investigadores científicos han anunciado su creencia de que, en
la formación de los cristales, se encuentra algo que corresponde a una
especie de actividad sexual, lo que es una prueba más de la dirección de
donde sopla el viento actualmente sobre el campo de la ciencia.
Y cada año que pasa aportará nuevos hechos que corroborarán la exactitud
del Principio Hermético de Género. Se encontrará que el género está en
operación constante, manifestándose en todo el campo de la materia
inorgánica, así como en el campo de la energía o fuerza. La electricidad
se considera actualmente como "algo" en lo que todas las demás formas de
energía se mezclan o disuelven. La Teoría Eléctrica del Universo es la
última doctrina científica emitida, y está adquiriendo rápidamente gran
popularidad y aceptación. Y de esto se deduce que, si hemos podido
descubrir en el fenómeno de la electricidad, en la misma raíz o fuente
de sus manifestaciones, una evidencia clara e inequívoca de la presencia
del género y de sus actividades, se puede afirmar sin miedo que la
ciencia llegará, últimamente, a ofrecer pruebas de la existencia, en
todos los fenómenos del universo, de ese gran principio hermético: el
Principio de Género.
No es necesario perder el tiempo hablando del conocido fenómeno de la
"atracción y de la repulsión" de los átomos, de la afinidad química, de
los amores y odios de las moléculas, de la atracción o cohesión entre
las partículas de la materia. Esos hechos son harto conocidos como para
exigir mayores comentarios. Pero, ¿ se ha pensado alguna vez en que
todas esas cosas no son más que manifestaciones del principio de Género?
¿No se ve claramente que el fenómeno es general, trátese de corpúsculos,
moléculas o electrones? Y todavía más: ¿no es enteramente razonable y
lógica la enseñanza hermética que afirma que la misma ley de la
gravitación - esa extraña atracción por la cual todas las partículas y
cuerpos en el universo tienden unos hacia otros - no es sino otra manera
de manifestarse del principio del género, que opera en la dirección de
atraer las energías masculinas hacia las femeninas y viceversa? No es
posible ofrecer pruebas científicas por el momento, pero si se examinan
los fenómenos a la luz de las doctrinas herméticas sobre el asunto se
verá que no existe hipótesis alguna mejor que la actual, que explique
los problemas. Sométanse todos los fenómenos físicos a la prueba, y se
verá que el principio del género se hace evidente. Pasemos ahora a
considerar la operación de este principio en el plano mental.
Muchos hechos interesantes están esperando nuestro examen.
Inicio | Elmmer Fox| Kibalion| Artículos| Papus| Régimen Escocés Rectificado| Louis Claude de Saint Martín| Jean Marie Ragon| Enlaces| Enlaces Martinistas|