EL Kybalion
Por Los Tres Iniciados
EL Kybalión
- Capítulo I
- Capítulo ll
- Capítulo lll
- Capítulo lV
- Capítulo V
- Capítulo Vl
- Capítulo Vll
- Capítulo Vlll
- Capítulo lX
- Capítulo X
- Capítulo Xl
- Capítulo Xll
- Capítulo Xlll
- Capítulo XlV
- Capítulo XV
EL Kybalión
Capitulo V - El Universo Mental
"El universo es una creación mental
sostenida en la mente del TODO".
EL Kybalión.
El TODO es espíritu. Más ¿qué es el espíritu?
Esa pregunta no puede ser contestada, puesto que definirla sería
prácticamente definir al TODO, el cual no puede explicarse. El
espíritu es simplemente el nombre que los hombres dan a la más
elevada concepción de la infinita Mente Viviente, significa la
esencia real, tan superior a todo cuanto entendemos por mente y
vida, como estas últimas a la energía y la materia. El espíritu
está más allá de nuestra comprensión, y usamos dicho término en
el mismo sentido y queriendo significar lo mismo que cuando
hablamos del TODO. Para nuestro entendimiento podemos pensar del
espíritu como de una Infinita Mente Viviente, teniendo en
cuenta, al mismo tiempo, que no podemos comprenderlo del todo. O
hacemos esto, o nos vemos obligados a dejar de pensar.
Procederemos ahora a estudiar la Naturaleza del Universo, como
un todo, y también en sus partes.
¿Qué es el Universo? Hemos visto ya que nada puede existir fuera
del TODO; entonces ¿El Universo es el TODO? No, no puede serlo,
porque el Universo parece estar hecho de muchas, de múltiples
unidades, y está en continuo cambio; Y de todas maneras, no está
de acuerdo con las ideas que nos hemos visto obligados a aceptar
respecto al TODO, según ya indicamos en nuestra lección
anterior. Entonces, si el Universo no es el TODO debe ser nada;
tal es la inevitable consecuencia que se presenta en la mente
aparentemente. Pero esto no satisface la pregunta, porque
nosotros somos sensibles y sentimos la existencia del Universo.
Y si el universo es algo y no es el TODO, ¿Qué puede ser?
Examinemos la cuestión.
Si el Universo existe absolutamente, o por lo menos parece que
existe, debe proceder en alguna forma del TODO, ser su creación.
Pero como algo no puede venir de nada, ¿de qué pudo crearlo el
TODO? Algunos filósofos han contestado a esta pregunta diciendo
que el TODO creó el Universo del sí mismo, esto es, sacándolo de
su propia sustancia. mas esta respuesta no sirve, puesto que el
TODO no puede ser aumentado, ni disminuido, ni dividido, según
hemos ya visto, y aunque así fuera no podría cada partícula del
Universo estar segura de ser el TODO, puesto que éste no puede
perder el conocimiento de sí mismo, ni convertirse en un átomo o
fuerza ciega o un ser viviente inferior. Algunos, habiendo
realizado que el TODO es todo, y reconociendo que ellos
existían, han llegado a la extraordinaria conclusión de que
ellos y el TODO eran idénticos, y han llenado el aire con sus
gritos de " yo soy Dios", sirviendo de solaz a las multitudes y
de motivo de pena para los sabios.
Si el átomo gritara "yo soy hombre", todavía sería modesto en
comparación. Pero ¿qué es, en realidad, el Universo, si no es el
TODO ni ha sido creado por Él separándolo de su propia
sustancia? ¿Que otra cosa debe ser? O, mejor preguntado.
¿De qué otra cosa puede haberlo hecho? Esta es la gran cuestión.
Nos encontramos con que el principio de correspondencia (véase
el capítulo I) viene en nuestra ayuda.
El antiguo axioma hermético "como arriba es abajo" puede ser
empleado ahora para iluminar este punto. Tratemos, pues, de
comprender algo de lo que pasa en los planos superiores,
examinando lo que pasa en el nuestro propio.
El principio de correspondencia puede aplicarse a esto lo mismo
que a cualquier otro problema. Veamos.
En su propio plano de existencia, ¿cómo crea el hombre? Primero,
puede crear haciendo o construyendo algo con los materiales que
el mundo externo le brinda. Mas esto no nos sirve, porque fuera
del TODO no existen materiales de ninguna clase con los que Él
pueda crear. En segundo lugar, el hombre puede crear por medio
de la fecundación, que no es más que su multiplicación,
acompañada por la transferencia de una parte de su propia
sustancia a la matriz de la madre. Mas esto tampoco nos sirve,
porque el TODO no puede transferir o substraerse a sí mismo una
porción, ni puede reproducirse o multiplicarse a sí mismo. En el
primer caso habrá una substracción de su sustancia o adición al
TODO, lo que es un absurdo.
¿No existe otro medio por el cual crea el hombre? Sí, hay otro:
la creación mental. Al crear en esta forma, él no emplea
materiales que le aporte el mundo externo, ni se reproduce a sí
mismo, y, sin embargo, su espíritu compenetra su creación
mental. Siguiendo el principio de correspondencia, se puede
pensar justificadamente que el TODO crea el Universo
mentalmente, de una manera parecida al proceso mediante el cual
el hombre crea sus imágenes mentales. Y he aquí que en esta
descripción coinciden tanto el dictamen dado por la razón como
el de las almas iluminadas, según se puede encontrar en sus
escritos o en sus enseñanzas. Tales son las doctrinas de los
sabios. Tales las que enseñó Hermes.
El TODO no puede crear de ninguna manera, excepto mentalmente,
sin emplear ni materiales (pues no hay ninguno), ni
reproduciéndose (lo que también es imposible). No hay
escapatoria para esta conclusión de la razón, la que, como hemos
ya visto, concuerda perfectamente con lo que dicen los
iluminados. De igual manera que podéis vosotros crear un
universo en vuestra propia mente, así el TODO crea los cosmos en
la suya propia. Mas vuestro universo sería la creación de una
mente finita, en tanto que la del TODO sería la creación de un
infinito. Las dos son iguales en clase, pero difieren
infinitamente en grado. Examinaremos mas estrictamente el
proceso de la creación y manifestación conforme vayamos
avanzando en nuestro estudio.
Mas este es el punto que debéis fijar por ahora en vuestras
mentes: El Universo y todo lo que él contiene es una creación
mental del TODO; todo es mente. "El TODO crea en su mente
infinita, innumerables universos, los que existen durante eones
de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo,
decadencia y muerte de un millón de universos no significa más
que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.
EL Kybalión.
"La mente infinita del TODO es la matriz del cosmos". EL
Kybalión.
El principio de género o generación (véase el capítulo I y otros
que seguirán) se manifiesta en todos los planos de la vida:
material, mental y espiritual.
Pero, según ya hemos indicado anteriormente, el "género" no
significa "sexo", pues este último no es más que a manifestación
material del género. "Género" significa "lo relativo" a la
generación o creación. Y dondequiera que algo se genera o se
crea, sea en el plano que sea, es principio de género se está
allí manifestando. Y esto es verdad, aun en lo que se refiere a
la creación de los universos.
Ahora no vayáis a suponer que estamos enseñando que hay un dios
creador macho y otro hembra. Esto no sería más que una
mistificación de las antiguas enseñanzas al respecto. La verdad
es que el TODO, en sí mismo, está más allá del género, así como
también está más allá de toda otra ley, incluyendo las del
tiempo y del espacio. Él es la ley de la cual todas las leyes
proceden, y, por lo tanto no puede estar sujeto a estas últimas.
Mas cuando el TODO se manifiesta en el plano de la generación o
creación, entonces actúa de acuerdo con la ley y con el
Principio, pues se está moviendo en un plano inferior de
existencia. y consecuentemente, Él manifiesta el principio de
género, en sus aspectos masculino y femenino, en el plano
mental, por supuesto. Esta idea podría parecer un tanto
chocante, si la oís por primera vez, más otras veces la habéis
aceptado pasivamente en vuestras concepciones diarias. Habláis
de la paternidad de Dios y de la maternidad de la Naturaleza, de
Dios como padre divino y de la Naturaleza como madre Universal,
y así habréis conocido instintivamente el principio del Género
en el Universo. ¿No es así? Más las enseñanzas herméticas no
implican una dualidad real - el TODO es UNO - siendo los dos
aspectos simples fases de manifestación. La doctrina es que el
principio masculino manifestado por el TODO permanece, en cierta
manera, aparte de la creación mental del Universo. Proyecta su
voluntad sobre el principio femenino (que puede ser llamado
naturaleza), siendo en ésta que comienza la obra evolutiva de un
Universo, desde simples "centros de actividad" hasta el hombre,
y aun a más elevados planos de existencia que el humano, todo
ello de acuerdo con bien establecidas leyes de la Naturaleza. Si
preferís las antiguas imágenes mentales, podéis concebir el
principio masculino como Dios, el padre, y el principio femenino
como Naturaleza, la madre universal, de cuya matriz todas las
cosas nacen. Esto es algo más que una simple figura poética de
lenguaje, es una idea del proceso de la creación de un Universo.
Pero recordad siempre que el TODO es UNO, y que en su mente
infinita es donde crean y generan y existen los cosmos.
Podría ayudaros a concebir esto propiamente el aplicarle la ley
de correspondencia en vuestra propia mente. Sabéis que esa parte
de vosotros que llamáis "yo", en cierto sentido, permanece
aparte de la creación y de vuestras imágenes mentales en el
intelecto. La parte de la mente en la que se efectúa la
generación de imágenes puede ser llamada el "mí", en distinción
con el "yo", que permanece aparte y que examina los
pensamientos, ideas e imágenes del "mí". Como "arriba es abajo",
acordaos, y los fenómenos de un plano pueden emplearse para
resolver los enigmas de los planos superiores e inferiores.
¿Es acaso maravilloso que vosotros, los hijos, sintáis una
reverencia instintiva hacia Padre-Madre? Es maravilloso que
cuando consideráis las obras y maravillas de la Naturaleza os
sintáis conmovidos hasta lo más profundo de vuestro ser? Es a
vuestra madre-mente a quien os estáis estrechando, como un niño
se estrecha al seno de su madre. No vayáis a suponer que el
pequeñísimo mundo que os circunda - la Tierra - que no es más
que un grano de arena en el Universo, es el universo mismo. Hay
millones y millones de tales mundos, y aun muchos mayores que
él. Y aun hay millones de millones de tales universos que
existen en la Mente del Único. Y aun en nuestro sistema solar
hay regiones y planos de vida muy superiores a los nuestros, y
seres comparados con los que nosotros somos lo que las amebas
respecto al hombre. Hay seres cuyos poderes y atributos son
mucho más elevados que los del hombre, y éste jamás ha soñado
que pudieran existir. Más, a pesar de esto, esos seres fueron en
poco tiempo lo que nosotros ahora, y seremos un tiempo como
ellos son y aun superiores, porque tal es el destino del hombre,
a juzgar por lo que nos dicen los iluminados. La muerte no es
real, ni aun en sentido relativo: no es sino nacer en una vida
nueva, y ascendemos y seguiremos ascendiendo a planos de vida
cada vez más elevados, durante eones y eones de tiempo. El
universo es nuestra casa, nuestro hogar y podemos explorarlo
hasta sus más lejanos confines, antes de la consumación de los
tiempos. Estamos en la mente del TODO y nuestras posibilidades y
oportunidades son infinitas, lo mismo en el tiempo que en el
espacio.
Y al fin del gran ciclo de eones, cuando el TODO reabsorba sus
creaciones en sí mismo, marcharemos alegremente porque entonces
serremos capaces de comprender la verdad toda de ser UNO con el
TODO. Esto es lo que nos afirman los iluminados, esos que han
avanzado tanto en el sendero de la realización. Y, en el
entretanto, estemos tranquilos y serenos; estamos seguros y
protegidos por el Poder Infinito del Padre - Madre - Mente.
"En la Mente del Padre - Madre, los hijos están en su hogar". El
Kybalión.
"No hay nadie que no tenga padre i madre en el Universo". EL
Kybalión.
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